lunes, 30 de julio de 2012

Entiéndeme 11


Notas de autor: Os dejo un nuevo capi, en plena recta final. Espero que os guste y gracias por leer  ^^ 

Capítulo 11

El día había sido realmente largo. Habían salido hacia Fukuoka a primera hora de la mañana y, tras dejar sus cosas en el hotel, habían rodado un reportaje para el especial “ciudades de Japón” que se empezaría a emitir el próximo mes. Después de eso les había quedado el tiempo justo para visitar el escenario ya montado, realizar las pruebas de sonido y algunos ajustes de última hora y cenar algo rápido en el backstage. Aunque tan pronto como salieron al escenario se les olvidó el cansancio del día. Sentir el cariño de las fans siempre les revitalizaba y les llenaba de energía, así que cuando volvieron al hotel bien entrada la noche lo hicieron con una sonrisa en la cara.

-Vayamos a tomar algo- propuso Aiba mientras se dirigían al ascensor.  

-Mañana tenemos que seguir rodando el reportaje, a primera hora de la mañana- le recordó Jun.

-Sólo será un rato, en el mismo bar del hotel- insistió, dedicándole al menor del grupo su mejor sonrisa.

Pero Jun no parecía muy dispuesto a dejarse convencer así que probó dirigiendo a Sho una mirada suplicante. Sabía que cuando el primero aceptara los demás se animarían detrás. Sakurai ladeó la cabeza, y estaba a punto de rechazar su invitación cuando se fijó en Nino. Tenía la mirada ausente y caminaba junto a ellos con aspecto abstraído, como si fuera completamente ajeno a lo que rodeaba y se moviera por pura inercia. Sho supuso que todavía estaría dándole vueltas a lo que había pasado la noche anterior con Jun. Reprimió un suspiro y cambió de idea. No podía dejarle en ese estado.

-Que dices Nino, ¿te apuntas?- inquirió animado, haciendo que Aiba hiciera un gesto triunfal- A tomar algo- añadió al ver que su amigo le miraba sin comprender.

-Claro- respondió Nino, sonriendo de manera tan forzada que a Sho se le encogió el corazón en el pecho.

-Decidido entonces, iremos todos- sentenció Sho.

Nino asintió con la cabeza, intentando parecer entusiasmado. Le vendría bien beber hasta perder el conocimiento. O quién sabe, puede que antes de eso encontrara un poco de compañía que le ayudara a olvidar por unas horas a Jun.

-Ah no, yo no, tengo que aprenderme todavía algunas escenas de mi dorama… Llevo bastante retraso y si no me empiezo a poner al día va a ser un desastre- se excusó Ohno. Se sintió un poco mal al ver el puchero decepcionado de Aiba- Pero si lo memorizo pronto bajaré a tomar una copa- prometió.

Entraron en sus respectivas habitaciones para ponerse algo de ropa casual y quedaron en verse en unos minutos en el bar. Ohno bostezaba sin ningún disimulo mientras esperaba que Nino abriera la puerta de la habitación que compartían.

-Oye Nino… ¿ha pasado algo?- preguntó Satoshi tras pensarlo durante varios minutos.

-¿Algo como qué?- inquirió mientras abría el armario y sacaba la primera camiseta que pillaba.

-Entre tú y Jun- aclaró con un encogimiento de hombros.

Nino se quedó congelado, a medio camino de ponerse la camiseta. Cerró los ojos un segundo, componiendo la expresión despreocupada de siempre, antes de girarse para encarar al mayor.

-Claro que no, ¿Por qué preguntas?

-No lo sé…- respondió. No era demasiado bueno para estas cosas, solía estar en su propio mundo por lo que solamente era una sensación imprecisa y vaga- En los conciertos soléis estar siempre juntos o hacer alguna tontería, pero hoy ni siquiera os habéis mirado el uno al otro- se intentó explicar. Si Nino había decidido finalmente confesarse y Jun le había rechazado quería estar ahí para él, aunque no tuviera la menor idea de qué hacer.

Nino rió suavemente, negando con la cabeza.

-Claro que nos hemos mirado Satoshi, si tenemos que coordinar nuestros bailes en la mayoría de canciones… Te estás imaginando cosas- le quitó importancia. Ya tenía suficiente con la preocupación más que evidente de Sho, no podía ir cargando a todo el mundo con sus problemas.

Ohno asintió con la cabeza. No se quedaba demasiado convencido pero tampoco le quería presionar, así que cogió el libreto de su dorama y se sentó con él en el escritorio.

-No trabajes demasiado- exhortó Nino antes de salir.

Cuando llegó al bar Aiba le saludó agitando una mano desde la barra. Al acercarse hasta él vio que había pedido cuatro bebidas, así que cogió dos de ellas y siguió a su compañero hasta una de las mesas. Sho apareció a los pocos minutos y para no perder costumbres Jun fue el último en llegar. Se pusieron a comentar algunos momentos del concierto y pronto estaban riendo y planificando como podían sorprender a las fans la próxima vez.

-Ah, Matsujun, ahora que hablamos de fans… Tengo una compañera en News Zero que siempre dice que tú eres su preferido… El otro día me preguntó si podría darte su número de teléfono- comentó Sho en tono casual.

-No creo que sea una buena idea, no querría causarte problemas en el trabajo- rechazó cordialmente la propuesta.

-¿Seguro? Es una chica muy guapa, ¿eh? Y está loquita por ti así que hará cualquier cosa que le pidas- añadió guiñándole un ojo con picardía.

-Y me halaga, pero en estos momentos no tengo tiempo- se disculpó-. Venga, que esta ronda la pago yo- dijo levantándose en dirección a la barra para evitar que volviera a sacar el tema.

Sho dirigió a Nino una mirada de lo más significativa pero éste negó con la cabeza. Por supuesto que lo último que haría Jun sería ponerle en una situación incómoda en el trabajo, y si Sho no sabía eso es que no había aprendido nada de él en todos estos años.

En cuanto Jun regresó con las bebidas siguieron charlando animados, hasta que al cabo de un rato Aiba empezó a mirar repetitivamente hacia algún punto situado más allá de ellos.

-¿Qué estás mirando con tanto interés, a ver?- inquirió Nino, estirándose un poco para mirar en su dirección.

-Aquellas chicas de allí…- señaló discretamente una mesa donde estaban sentadas tres jóvenes. Llevaban rato mirando en su dirección, señalando con disimulo y cuchicheando- Seguro que nos han reconocido, y diría que al menos una de ellas tiene la mira puesta en Jun- aventuró, porque habían estado haciendo gestos en su dirección.

-¿En mí?- inquirió Jun, dándose media vuelta sobre la silla para poder mirarlas.

Se levantó levemente las gafas de sol, mirando a las chicas por debajo de la montura y consiguiendo con ello que armaran un buen alboroto. Les dedicó una sonrisa algo tímida, inclinando levemente la cabeza y volvió a recuperar su posición.

-¿No quieres invitarlas a una copa?- propuso Sho, divertido con la situación. Rió cuando Jun se apresuró a negar con la cabeza-. A todos nos viene bien liberar tensiones de vez en cuando.

-Sí, pero prefiero hacerlo con una relación estable… de otra manera estaría demasiado preocupado por lo que pueda rumorear la prensa.

Sho rió, dándole unas palmaditas en la mano.

-Ese es mi Jun, siempre pensando en el trabajo- afirmó, poniéndose en pie-. Acompáñame a por otra ronda Nino- pidió Sho.

-¿Eh? Puedes ir tú solo.

-Supongo que no vas a invitar a ninguna.

-Definitivamente no- respondió Nino al acto, haciendo que los demás rieran de su habitual tacañería.

-Entonces al menos ayúdame a traer la bebida- exigió Sho.

En cuanto estuvieron en la barra aprovechó para inclinarse sobre Nino.

-¿Te has convencido ya?- le susurró al oído.

Al instante el menor cambió su expresión animada por una mucho más taciturna. Agradecía las intenciones de Sho, pero ya había aceptado que no tenía ninguna esperanza. Jugueteó con uno de los posavasos entre los dedos antes de atreverse a levantar la mirada y encarar a su amigo.

-Conmigo no tiene que preocuparse de la prensa, Sho-chan- le corrigió con un suspiro de resignación-. Además, lo dijo muy claramente. Haría lo mismo por cualquier amigo… No importa como lo intentes ver, sólo soy un amigo para él. Ahora puede que ni siquiera eso- añadió con una sonrisa amarga.

-Pero mira que sois los dos igual de cabezotas- se quejó Sho tras un largo silencio-, no me extraña que hayáis acabado así- sentenció. En cuanto Nino le había explicado lo sucedido en las últimas semanas le había resultado obvio que ambos sentían lo mismo, aunque fueran demasiado tozudos como para ser el primero en ceder y aceptarlo- Muy bien Kazunari… más te vale no fastidiar las cosas con Jun después de lo que voy a hacer- advirtió, cogiendo dos de los vasos y yéndose decidido hasta su mesa.

-Espera Sho… ¿Qué vas a hacer?- preguntó alarmado, siguiéndole presuroso- ¿Qué vas a hacer?- le susurró al oído cuando se sentó en la mesa, dedicándole una mirada de ansiedad.

Pero Sho se limitó a ignorarle y reanudar la conversación como si nada hubiera pasado. No valía la pena razonar con Nino cuando se obstinaba en algo, así que tendría que tomar medidas drásticas. Empezó a reír de manera estridente de las tonterías de Aiba, mientras fingía apurar su vaso con avidez. Cuando lo vació el resto de sus compañeros creían que se le había subido el alcohol a la cabeza. Aiba estaba distraído enviándose mensajes con su chica así que Sho decidió que era el momento de poner en marcha la siguiente etapa del plan. Se puso de pie de golpe, tambaleándose y ladeándose peligrosamente hacia Jun que se apresuró a levantarse también y sujetarle.

-Me parece que por hoy se ha acabado el beber para ti- afirmó riendo de su compañero-. Venga, que te llevaré a la cama- dijo.

Sho fingió protestar un poco pero se dejó llevar dócilmente cuando éste insistió, apoyando la cabeza en el hombro del menor y riendo tontamente. Justo antes de que salieran del local Sho giró la cabeza, dedicando a Nino una mirada de lo más significativa. Este captó el mensaje y le siguió a desgana, unos cuantos pasos más atrás. Estaban llegando al pasillo donde estaban los ascensores, completamente vacío a esas horas, cuando Sho atacó. Sujetó a Jun de la camisa y tiró de él hacia atrás, hasta notar que su espalda chocaba contra la pared. Atrajo a Jun contra él y sin previo aviso le besó ávidamente.

Aquello tomó a Jun tan por sorpresa que en un primer momento no acertó a reaccionar, pero en cuanto sintió la lengua de Sho intentando abrirse paso en su boca se apartó de él, mirándole con paciencia. Menuda borrachera que debía llevar.

-Deja de hacer tonterías Sakurai-kun- pidió estoicamente.

-Pero… yo sí que necesito liberar tensiones- le susurró roncamente, dedicándole una mirada de lo más significativa.

-Pero no conmigo- afirmó Jun, revolviendo el pelo de su compañero como si fuera un niño pequeño.

-¿Por qué no? No tienes problema en hacerlo con Nino- soltó de improvisto.

Jun, que se había dado la vuelta para apretar el botón del ascensor, se quedó paralizado a medio camino, girándose lentamente para encarar al mayor con expresión indescifrable.

-Os vi el otro día en la agencia, y Nino me lo contó todo- confesó. Jun palideció al acto, sin saber que decir-. Así que todo debería estar bien- decidió, haciendo un nuevo intento de aproximación.

Jun le detuvo poniendo una mano sobre su pecho y obligándole a recostarse de nuevo en la pared. Maldita sea, ¿Cómo se suponía que tenía que salir de esta?

-Pero no es lo mismo- musitó de manera un tanto incongruente.

-¿Es porque es Nino?- inquirió Sho.

-Por supuesto que no- masculló molesto. ¿Es que todo el grupo iba a darse cuenta de lo que sentía por él?

Sho sonrió de medio lado y se lanzó sobre él, besándole una vez más antes de que tuviera ocasión de reaccionar. Jun se deshizo de su agarre y le dedicó una mirada funesta.

-No vuelvas a hacer eso- advirtió con seriedad.

-Es porque es Nino- corroboró Sho, riendo sin parar, haciendo enfurruñar al menor.

-Te vas a ir directo a la cama a…- Jun le había sujetado de una muñeca y tenía intenciones de meterlo en el ascensor, pero la imagen que vio ante él le dejó paralizado- Riida…- murmuró, con un nudo en la garganta.

Sho alzó la vista al acto y se encontró con la mirada de Satoshi. No dijo una palabra, pero no hizo falta para que pudiera leer en sus ojos las mil y una emociones que le estaban pasando por la cabeza. Había sorpresa, incomprensión, decepción y dolor.

-Satoshi…- le llamó Sho, dando un paso hacia él. Pero tan pronto como Sakurai se movió para acercarse, Ohno dio media vuelta y salió huyendo escaleras arriba, incapaz de enfrentarle en ese momento- ¡Satoshi!- gritó, empezando a correr tras él.

Lo supo en ese mismo instante, mientras le perseguía de forma desesperada. No importaba lo que pudieran pensar Kitagawa o las fans, ni la imagen pública de su padre, ni lo que pudiera llegar a presionarles la sociedad. Todo eso no tenía ninguna clase de valor si para conservarlo tenía que hacer sentir de esa manera a Satoshi. Porque en el momento en que Ohno le había mirado con aquella profunda tristeza comprendió que lo único que tenía importancia era él.

Llegaron a la planta donde se hospedaban y Ohno abrió su cuarto y se encerró con un sonoro portazo. Sho llegó hasta su puerta sin aliento y empezó a golpearla con desesperación.

-¡Satoshi!- insistió, sin importarle el escándalo que estaba armando o lo que pudieran pensar el resto de huéspedes. ¿Cómo podría preocuparse por algo tan insignificante en ese momento?

Jun también había llegado hasta allí. Pasó junto a Sho en silencio, dándole un suave apretón en el hombro para infundirle ánimos y metiéndose en su habitación. Por un segundo había pensado en intentar hablar con Ohno pero finalmente decidió que era mejor que arreglaran las cosas a solas.

-Por favor Satoshi, déjame explicarlo- rogó Sho desesperado.

En ese momento se abrió la puerta del ascensor y apareció Nino, que se acercó lentamente hasta su amigo.

-¿Tú y Riida…?- preguntó sin más. Sakurai asintió con la cabeza- Oh, lo siento, Sho-chan, lo siento mucho- se disculpó con expresión de culpabilidad. Había estado tan absorto en sus propios problemas que no se había dado cuenta para nada.

-No te preocupes, esto no tiene nada que ver contigo- le tranquilizó Sho-. Es por mi propia inseguridad- sentenció amargamente. Sonrió a Nino- Toma, arregla las cosas con Jun- instó, entregándole la llave de la habitación que compartía con Matsumoto.

Nino asintió con la mirada aguada, cogiendo la tarjeta, aunque parecía reticente a dejarle solo. Por mucho que Sho dijera que él no tenía la culpa, eso no habría sucedido si no le hubiera intentado ayudar. No podía hacer mucho pero al menos podía conseguir que hablasen.

-¿Quieres la llave de mi habitación?- propuso Nino.

Sho negó con la cabeza.

-Conseguiré que me abra él. Anda ve- dijo, dándole un suave empujoncito. Le siguió con la mirada hasta que Nino despareció en el interior del cuarto de Jun y suspiró derrotado- Satoshi… escúchame por favor… Te prometo que no hay nada entre Jun y yo- aseguró.

La puerta se abrió tan de improvisto que Sho casi perdió el equilibrio. En el umbral apareció Ohno, que le miraba como si se hubiera vuelto loco.

-Ya sé que no hay nada entre vosotros dos- afirmó, con una convicción que no dejaba lugar a dudas. No sabía de qué iba todo aquello pero estaba seguro de que aquel beso tenía que ver con Nino y su estado depresivo.

-¿Entonces…?- inquirió Sho, sin comprender.

-¿Te avergüenzas de mí?- preguntó Ohno, mirándole sin parpadear.

---

Nino abrió lentamente la puerta de la habitación, asomando la cabeza antes de entrar. Jun estaba tumbado sobre una de las camas y miraba el techo con expresión abatida. Nino hizo expresamente ruido al cerrar la puerta, atrayendo su atención. Jun le miró y se sentó en la cama, esbozando una mueca de cansancio.

-Ahora no estoy de humor para juegos, Nino- advirtió secamente.

El mayor aceptó la reprimenda con un sumiso asentimiento de cabeza.

-Quiero hablar contigo J- musitó débilmente, sin atreverse a moverse de donde estaba.

Jun le miró con desconfianza antes de contestar.

-Habla- se limitó a decir.

Nino se dirigió a la otra cama, sentándose en el borde y clavando la mirada en el suelo mientras intentaba encontrar fuerzas para empezar. Los segundos iban pasando con evidente pesadez y podía notar como Jun se impacientaba, pero no había mucho que pudiera hacer. Impotente, se dejó caer sobre la cama, cubriéndose el rostro con las dos manos. ¿Cómo diablos se suponía que debía declarase a otro hombre?



10 comentarios:

  1. Estuvo super intenso el capi!
    Pero me lo encontré cortito D:
    Qué va a pasar ahora con Nino y Sho? Lo perdonará Riida? Podrá Nino declararse?
    Espero que no te tardes tanto con la conti, pues el próximo cap estará super :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¿Se hizo corto? Creo que es el más larguito del fic, jajaja. Me lo tomaré como algo bueno, supongo ^^

      Satoshi le tiene que perdonar! Con lo bien que lo estaban llevando hasta ahora no se pueden estropear las cosas entre ellos T_T De Nino ya no me fío tanto, jajajaja. Pero algo hará, seguro.

      Bueno yo intentaré no tardar pero no prometo nada que a veces me cuesta encontrar un ratito tranquilo para ponerme con ello. Pediré a mis musas que se porten bien xD

      Nos vamos leyendo por aquí cielo ;p

      Eliminar
    2. Supongo que me puse exigente (?)
      Pero es que la fic me encanta D: Se que Oh-chan perdonará a Sho, aunque estoy de acuerdo con Kana, que suertudo Sho que pudo besar a Jun xD
      Ojalá que tus musas no te abandonen y te ayuden para que puedas subir el cap rapidito^^
      Ganbatee! :D

      Eliminar
    3. No te preocupes, ya me viene bien que me exijan que si no ando haciendo el vago xDD
      Yo también creo que Ohno le perdonará sin problemas, ni creo creo que esté enfadado... jajaja, a ver si va a resultar que Sho se ha aprovechado de la ocasión para catar como besa Jun XD
      Muchas gracias cielo ^^ Yo también espero que las tuyas te acompañen y me den algo de lectura de tu parte ;p

      Eliminar
  2. OMG!!!! Mi corazon esta acelarado por todo lo que sucedio
    pegue un grito cuando Riida aparecio atras de sho casi me da un paro cardiaco jsdkfhjksahfjksdfh ;O; pero me tranquilizo un poquito cuando ohno sabe que no tiene nada con jun eso es un alivio ya que mi yamapair son amor jeje
    ahora voy con los problematicos,tercos, orgullosos etc XDD
    Ya Nino dile que lo amas que no puedes vivir sin él y con eso seremos felices todos *O* al igual que tu Jun si nino no se declara hazlo TU!!! O.Ó
    aaa quiero saber que va a pasar *se come las uñas*

    Yunnie como siempre me dejas todas desesperada por querer leer el sig cap >.<
    GANBATTE!! y Gracias por este cap ♥

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Si es que Riida no tenía más momentos para bajar, no, tenía que ser en el más inoportuno él... aish. Menos mal que la yama son bastante sensatos, así que yo espero que hablen y lo arreglen todo sin problema.

      En cuanto al Matsumiya... yo creo que como Nino no consiga arreglar las cosas de una vez Sho le va a tirar algo por la cabeza, por desperdiciar su ayuda XDD Así que confiemos en que no desaproveche la ocasión.

      Me alegra que te haya gustado, Kana. Mil gracias por leer, siempre es una alegría recibir tus comentarios ^^

      Eliminar
  3. Al contario Yunnie Mil Gracias a ti por escribir fics de Matsumiya ;D siempre es un gusto leer y comentar tus fics ^^

    concuerdo contigo ese ohno fue muy inoportuno aaish XD pero que suertudo el de sho el poder probar los labios de jun y todo por ayudar a nino jeje
    pero como dices espero que Nino no desperdicie el GRAN sacrificio que hizo sho por él XDDD jajaja

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Me alegra mucho que pienses eso ^///^ Si me animas de esas maneras corremos el peligro de que acabe con un arsenal de fics Matsumiya, jajaja.

      Si es que Sho es muy entregado a sus amigos, seguro que no le importó hacer ese "sacrificio", jajaja. Ahora solo queda esperar que las cosas vayan bien gracias a todo este pequeño embrollo.

      Eliminar
    2. Waa pues te animare mucho para tener ese peligroso
      arsenal de fics matsumiya skjfhajksfs *0* jajaja

      Eliminar
    3. Jajaja, pues cuando acabe con el fic largo me pondré con un par de shots que me rondan por la cabeza ;p

      Eliminar